688 682 938

Viaje a Nueva York en Familia (numerosa…)

Viaje a Nueva York en Familia (numerosa…)

Hace ya mucho tiempo que fuimos por primera vez, nada menos que 22 años.
Eran otros tiempos, nosotros más jóvenes y sin niños.
Ahora bien, teníamos muchas ganas de volver con ellos. Este es un viaje del que todos vamos a guardar un maravilloso recuerdo…

Está claro que no es apto para todos los bolsillos, hay que hacer un esfuerzo económico importante cuando se viaja como familia numerosa. Pero finalmente aquí estamos…

Vamos a estructurar el viaje día por día tal y como lo hemos hecho nosotros, que no es la mejor ni la peor forma de hacerlo sino simplemente lo hacemos elegido… Y creo que nos ha salido bastante bien.

Los puntos importantes se tienen en cuenta:

1 – El alojamiento

Lo habitual y lo que hacemos siempre para nuestros clientes es alojarlos en la zona de Manhattan cuanto más céntrico y cercano a la calle 42 mejor. Sin embargo dimos con un hotel, el Home2 Suites Long Island Manhattan view que siendo más económico que los hoteles céntricos, nos ofrecía una muy buena relación calidad-precio. No estamos en Manhattan, pero llegamos en 10 minutos en una línea de metro, con una parada prácticamente en la puerta del hotel.
Sacrificamos ubicación por comodidad y mejor precio.
Además el hecho de tener el desayuno incluido resulta muy cómodo.
La habitación para cinco personas es bastante grande con dos camas King size más un sofá cama doble, una pequeña cocina, microondas, cafetera, una nevera grande…

Creo que la elección ha sido más que acertada, nos hemos sentido cómodos, el hotel está bien, la limpieza y el servicio también son correctos y no hemos tenido problema con la situación del hotel, al final acabas cogiendo metro para todo…

2 – Transporte público.

Hay diferentes opciones y nosotros nos decidimos por la metrocard para 7 días de viajes ilimitados. Son $35 por persona. Hay que tener en cuenta que es necesario una tarjeta de metrocard por persona y con cada tarjeta de crédito solo se pueden comprar dos tarjetas metrocard. Nosotros desde luego les hemos sacado mucho partido…

La utilización del metro una vez que te haces a su funcionamiento resulta práctica.

3 – La orientación en la ciudad

Es muy fácil ya que todas las calles están numeradas y están cruzadas por las avenidas. A mí particularmente me ha resultado más fácil orientarme con un mapa de papel de los de toda la vida que con Google Maps. Serán cosas de la edad…

4 – Comidas

Tenemos muchísimas opciones, hamburgueserías muy recomendadas que generalmente siempre están a tope ya que hoy en día es todo viral y si algo gusta… Al final todos acabamos leyendo las mismas opiniones. Por ejemplo en Black iron burger, comimos unas hamburguesas muy ricas, unas bebidas y la cuenta fue de $160…Probamos otra hamburguería Shake shack, que nos recordaba mucho al TGB y aquí pagamos algo menos incluyendo unas patatas cada uno, unos $110.

En Chinatown nos animamos a comer en un restaurante chino muy recomendado Nom wa thea parlor, pero salimos bastante desencantados y eso que somos gente que come casi cualquier cosa. Pagamos unos $70 sin bebidas ya que reponían agua en jarras.

También probamos la pizza en diferentes ocasiones, en plan barato. 2bros pizza, por ejemplo, donde comimos unos cuantos slices (se vende la pizza en porciones bastante grandes) hasta llenarnos y con bebidas pagamos unos $60.
En general encontramos muchos sitios de porciones de pizza sobre dos ó tres euros…

Camión de Coca Cola

Intentamos comer en un local muy famoso donde ofrecen los famosos sandwiches de de pastrami, Katz’s, pero había una cola impresionante de al menos 100 personas…de locos. Aqui es donde te das cuenta de lo borregos que somos todos gracias a las redes sociales y a internet.

Hay muchos kioscos callejeros con perritos, sandwiches, durums, etc. Por ejemplo un perrito de lo más sencillo cuesta unos $5.

Sorprendentes puestos de fruta también en la calle con una fruta buenísima en unos vasos de plástico por $5, fresas, piña, melón, sandía, mango, papaya, uvas…Una fruta exquisita.

5 – Comunicaciones

Nuestro roaming no funciona en Estados Unidos y es importante tener una tarjeta con datos y teléfono para poder utilizar allí. Nosotros compramos una tarjeta prepago de vodafone por 20 euros cada una que nos daba 11 GB de datos más llamadas. Más que suficiente para el día a día.
Nos resultó bastante sencillo activarla y ponerla en funcionamiento.
Es más sencillo tener una esim pero no todos los móviles la admiten.
Por lo demás hay wifi gratis en casi todas partes por lo que nuestros hijos no han «sufrido» demasiado…

6 – Traslados

Sobre los traslados de entrada y salida, hay que tener mucho cuidado con los tiempos, sobre todo para el traslado de entrada. Nuestro vuelo aterrizó a las 17:13 y hasta las 19 horas no habíamos pasado el control de pasaportes… Una cola impresionante.

7 – Los miradores

Hoy en día resulta imprescindible subir a uno de los muchos miradores que ofrece la ciudad. Cuando fuimos por primera vez teníamos el empire State y poco más pero ahora hay una variada oferta y algunos son impresionantes.
Nosotros elegimos el Summit on vanderbilt.

Para mí de lo mejor del viaje. La experiencia resulta abrumadora. Merece la pena lo que cuesta.
Nada más entrar ya te das cuenta de que estás en un sitio importante, el ambiente, los sonidos, los ascensores que suben 91 pisos en 43 segundos y prácticamente ni te das cuenta.

Y las vistas… Te dejan sin palabras.

Aparte de las vistas hay una serie de actividades que se pueden realizar y están incluidas en el precio, como unos cubos de cristal que sobresalen de la pared del edificio dando la sensación de que estás en el vacío. Otra zona que simula nubes y parece que estás flotando en el aire a base de espejos y pantallas con nubes, la sala de los globos plateados….

En fin salimos muy contentos y satisfechos.

8 – El idioma

Hay muchísima gente que habla español en todas partes. Mucha información útil y necesaria está en español también. Con un dominio medio del inglés más el español te puedes arreglar perfectamente.

9 – Seguridad

No hemos tenido la más mínima sensación de inseguridad en ningún lado. Todo muy controlado. La mendicidad habitual de las grandes ciudades. No hemos visto a los zombis del fentanilo, o al menos no nos hemos dado cuenta.
En definitiva, ningún problema al respecto en todas partes en las que hemos estado.

10 – Los pagos

Me parece conveniente llevar algunos dólares en efectivo, tampoco demasiado porque muchos pagos se hacen con tarjeta. Es importante saber que los pagos con nuestras tarjetas españolas llevan asociadas unas comisiones. Podemos encontrar una serie de entidades que ofrecen tarjetas tanto virtuales como físicas exentas de comisiones por los pagos en moneda extranjera. Nosotros nos decantamos por Revolut y nos ha funcionado perfectamente. Tienes una tarjeta virtual en el móvil y la vas recargando. No está de más pedir también una tarjeta física ya que nos hemos encontrado con falta de contacless al querer hacer algunos pagos.

Y ahora si. nuestro itinerario:

Día 1

Comenzamos este lluvioso día acercándomos al Edificio Chrysler, un emblemático rascacielos construido entre 1928 y 1930. En el momento de su finalización, fue el edificio más alto del mundo, superando momentáneamente al cercano Edificio Empire State hasta que este último fue completado en 1931.

El diseño del Edificio Chrysler es notable por su estilo art déco, que se refleja en sus ornamentadas fachadas, detalles metálicos y una corona característica en la parte superior. La corona, que consiste en arcos triangulares escalonados, fue diseñada originalmente para servir como mástil para dirigibles, aunque nunca se utilizó con este propósito.

Con 319 metros de altura (1,046 pies), el Edificio Chrysler dominó el horizonte de Nueva York durante décadas y sigue siendo uno de los edificios más reconocibles de la ciudad. Además de su diseño distintivo, el edificio también es conocido por sus ascensores de alta velocidad, que en su momento eran los más rápidos del mundo.

A lo largo de los años, el Edificio Chrysler ha sido un símbolo icónico de la grandeza arquitectónica y la innovación de la Ciudad de Nueva York. Ha aparecido en numerosas películas, programas de televisión y obras de arte, y sigue siendo una atracción turística popular hasta el día de hoy.

Continuamos hacia Grand Central Terminal, estación de trenes y un icónico punto de referencia en la Ciudad de Nueva York. Es conocida por su impresionante arquitectura, que combina estilos Beaux-Arts y neoclásico. La fachada principal cuenta con una gran entrada con columnas y esculturas, mientras que el interior está dominado por la espectacular concourse (sala de espera), con su techo abovedado pintado con constelaciones de estrellas. Es realmente impresionante.

La Biblioteca Pública de Nueva York (New York Public Library, NYPL) es una de las bibliotecas más grandes y prestigiosas del mundo y es una institución cultural invaluable que desempeña un papel vital en la vida de la ciudad, proporcionando acceso a la información, la educación y la cultura para todos aquellos que la buscan.

Biblioteca Pública

Se puede visitar de forma gratuita.

Junto a la Biblioteca encontrarmos Bryant Park, un oasis verde ubicado en el corazón de Manhattan. Además de ser un lugar para eventos y actividades, Bryant Park ofrece a los neoyorquinos y visitantes un espacio tranquilo para relajarse, leer, hacer un picnic o simplemente disfrutar del paisaje urbano que lo rodea.

El contraste de los espacios verdes con los enormes edificios acristalados es brutal.

Nos dirigimos ahora un poco hacia el norte a Rockefeller Center, un complejo comercial, de entretenimiento y de oficinas situado en el corazón de Manhattan. Es un destino emblemático de la ciudad, conocido por sus famosos rascacielos, su arquitectura art déco y sus diversas atracciones. El complejo fue construido durante la década de 1930 por la familia Rockefeller.
Rockefeller Center es famoso por albergar una pista de patinaje sobre hielo en invierno así como el famoso árbol de Navidad que se enciende cada año durante las festividades navideñas.

En la zona de Rockefeller Center encontramos divertidas tiendas como la de Lego o la de Nintendo

Bajamos ya hacia Times Square, ubicada en el corazón de Manhattan, una de las intersecciones comerciales más icónicas y bulliciosas del mundo. Es realmente espectacular con los enormes paneles luminosos en todas las fachadas que permanecen encendidos día y noche.

Times Square

Times Square está situada cerca de Broadway, conocida por todos gracias a sus teatros de clase mundial y famosas producciones. El área es sinónimo de entretenimiento en vivo, atrayendo a millones de espectadores de teatro cada año para ver espectáculos de Broadway, musicales y obras de teatro.

Después de alucinar con Times Square tenemos que dirigirnos al hotel Riu, punto de encentro de la excursón de Contrastes de Nueva York que tenemos reservada por la tarde. No la pudimos saborear como se merece debido al mal tiempo pero sin duda merece la pena hacerla.

Día 2

Comenzamos el día tomando Ferry de Staten Island para ver la Estatua de la Libertad. Para ello tenemos que ir a la terminal Whitehall en Battery park evitando todos los vendedores ambulantes de tickets, ya que el ferry es gratuito. Una vez en la terminal, hay 3 puertas pero a priori no se sabe por cual de ellas se embarca, por lo que hay que elegir una de ellas al azar y esperar a ver si acertamos. Este ferry no nos lleva a la isla donde está la estatua, ojo. «Solo» tenemos una buena vista, pero es gratis. Es mejor situarse en el lado derecho del barco. Una vez se llega a Staten Island, hay que desembarcar, ir hacia la salida y volver a embarcar rumbo a Manhattan. En nuestro caso no hubo casi espera.

En la foto podeis ver uno de los ferrys con los que nos cruzamos ya de vuelta y la distancia a la que se ve la Estatua de la Libertad.

Ya de nuevo en Manhattan nos dirigimos hacia Wall Street con paradas para ver el Toro de Wall Street que fue instalado de manera clandestina en la noche del 15 de diciembre de 1989, como un acto sorpresa de Di Modica (el autor). El artista y un grupo de amigos descargaron la escultura de bronce de 3.2 toneladas en Bowling Green Park, cerca de la Bolsa de Valores de Nueva York, sin autorización oficial. La escultura ganó rápidamente popularidad y se convirtió en un símbolo de poder financiero y prosperidad.

Seguimos hacia el edificio de la Bolsa de NYC, una institución financiera de renombre mundial que desempeña un papel fundamental en los mercados financieros globales y en la economía de Estados Unidos. Su larga historia, su amplia gama de empresas listadas y su impacto en los mercados la convierten en una de las bolsas más importantes y respetadas del mundo. Delante del edificio de la Bolsa podemos encontar la estatua de la niña sin miedo, que la mira desafiante.

Llega el momento de dirigirnos hacia el World Trade Center. Cuando fuimos por primera vez a Nueva York, apenas habían pasado uno o dos años desde los atentados del 11S. Lo que hemos encontrado ahora es impresionante. Es digno de admiración ver cómo se ha rediseñado la zona cero.
Tras los ataques del 11S, se lanzó un extenso proceso de reconstrucción en el sitio del World Trade Center original. Se construyó un nuevo complejo que incluye el One World Trade Center, también conocido como la Torre de la Libertad, que se erige como el edificio más alto del hemisferio occidental.
En el sitio del World Trade Center se construyó un Memorial y Museo del 11 de Septiembre en honor a las víctimas de los ataques terroristas. El memorial cuenta con dos enormes piscinas reflectantes que ocupan el lugar donde se encontraban las Torres Gemelas, con los nombres de las víctimas grabados en sus bordes.
El nuevo complejo del World Trade Center incluye varias torres de oficinas, un centro comercial, un centro de transporte y espacios públicos. Además del One World Trade Center, destacan el 7 World Trade Center, y el Oculus, una impresionante y futurista estructura diseñada por Santiago Calatrava que sirve como centro de transporte.

World Trade Center

Junto a la zona hay un coqueto centro comercial, Brookfield Place desde el que se puede ver una bonita vista del skyline de Jersey City.

Skyline Jersey

Continuamos este intenso día con una de las visitas estrella, el Puente de Brooklyn y el famoso skyline de Nueva York al atardecer. La idea era cruzar por la tarde y volver ya después de la puesta de sol para tener las dos versiones, día y noche.
El Puente de Brooklyn fue diseñado por el ingeniero John Augustus Roebling y completado en 1883. En el momento de su inauguración, fue el puente colgante más largo del mundo, con una longitud de aproximadamente 1,825 metros.
El diseño del Puente de Brooklyn es una hazaña impresionante de ingeniería del siglo XIX. Con sus dos torres de piedra de granito y sus cables de acero, el puente es una combinación de belleza estética y funcionalidad.
Al otro lado del puente estamos en el barrio Dumbo, y es obligatorio dirigirse Washington St para hacer una de la fotos icónicas de Nueva York, la del Puente de Manhattan con la vista del Empire State por uno de los arcos del puente.

Puente de Manhattan

Después hay que bajar hacia Peeble Beach para tener la madre de todas las vistas del Skyline. Realmente impresionante. Una imagen que ya no se borra nunca.

skyline de manhattan


El regreso hacia Manhattan paseando ya de noche por el Puente de Brooklyn es un deleite para los sentidos.

Vista del Skyline de Nueva York desde el Puente de Brooklyn

Dia 3

Este tercer día comienza a lo grande con la visita al Summit on Vanderbilt. El acceso se realiza desde el vestíbulo de Grand Central station.

Vista de Manhattan desde el Summit

Ya hemos hablado en la introducción de la estupenda experiencia que vivimos, y que sin duda superó nuestras expectativas. Como anécdota podemos decir que estando en el piso 92 nos llegó al móvil una alerta de terremoto. En un principio pensábamos que se trataba de algún virus o simplemente una broma del Summit pero una vez realizada la visita pudimos constatar que el aviso había sido real y se había producido un terremoto de 4,8 grados del cual ni nos enteramos…

Después del Summit continuamos hacia el Madison square Garden. Se pueden realizar visitas organizadas aunque nosotros no entramos, y el pabellón desde fuera no es gran cosa. Sin duda lo interesante está dentro.

La siguiente parada es el el Empire State Building, un ícono emblemático de Nueva York y una de las estructuras más reconocibles del mundo. Construido en 1931, fue el edificio más alto del mundo durante casi 40 años. Con sus 102 pisos y una altura de 381 metros (1,250 pies), ofrece impresionantes vistas panorámicas de la ciudad de Nueva York desde su famoso observatorio en el piso 86. Desde aquí se pueden ver formidables vistas de la ciudad. Este es el observatorio al que subimos hace 20 años y del cual tenemos un magnífico recuerdo. Además de ser un destino turístico popular, el Empire State Building ha sido protagonista en numerosas películas y obras de arte, convirtiéndose en un símbolo perdurable de la ciudad que nunca duerme.

Empire State

Nuestro día continúa hacia el sur de la ciudad, pasando por Union Square hacia los barrios de Soho, Little Italy y Chinatown.

Chinatown

Chinatown en Nueva York es uno de los barrios chinos más grandes del mundo fuera de Asia y está lleno de tiendas, restaurantes y mercados que reflejan la rica herencia china. Aquí podemos explorar la arquitectura colorida, probar auténtica comida cantonesa, sichuanesa y otras delicias asiáticas, y descubrir pequeñas tiendas que venden desde recuerdos hasta hierbas medicinales tradicionales.

Dia 4

Nueva York es caro así que no hay que dejar pasar las oportunidades gratuitas. Una de ellas es el teleférico de la isla Roosevelt, que solo cuesta el precio de un billete de metro. Conecta Manhattan con Roosevelt Island, una pequeña isla situada en el río Este. El viaje en el teleférico ofrece vistas panorámicas espectaculares del horizonte de Manhattan y del río Este, brindando una experiencia muy interesante. Hay que destacar que desde la isla tenemos una perspectiva muy interesante del skyline de Manhattan.

El teleférico comenzó a funcionar en 1976. Además de ser un medio de transporte, el teleférico es una atracción turística por derecho propio y ha aparecido en varias películas y programas de televisión. Es una bonita forma de explorar la ciudad de Nueva York desde una perspectiva diferente.

Una vez de vuelta a Manhattan continuamos en metro hacia Hudson Yards, un barrio moderno y vibrante en la parte oeste de la ciudad. Es conocido por su impresionante arquitectura, incluyendo el Vessel, una estructura escalonada de diseño único que ofrece vistas panorámicas de la ciudad (aunque de momento permanece cerrado),

The Vessel

Además, cuenta con espacios verdes, como el High Line, un curioso parque elevado construido sobre una antigua línea ferroviaria. Es un destino imperdible para los amantes de la arquitectura, las compras y la gastronomía en la Gran Manzana. El Hight Line nos pareció un oasis de paz en el bullicio de Manhattan, una idea genial.

Un descanso en HightLine

Este paseo acaba en Little Island, una sorprendente isla artificial de diseño único, un parque sobre el río que no deja indiferente a nadie.

Little Island

Junto a la isla tenemos el pier-53, un almacén portuario reconvertido en restaurantes, tiendas… Y casi enfrente de este el Chelsea Market, más de lo mismo. Esos dos espacios resultan encantadores, pero no es tan fácil encontrar sitio para comer…siempre están a tope.

Día 5

Este ya es nuestro último día en Nueva York. Coincide en domingo por lo que es obligado a ver a una misa gospel en Harlem. En su día ya estuvimos en una y nos encantó. En esta ocasión hemos ido a otra diferente, Bethel Gospel Assembly y para mí no ha sido lo mismo. No obstante es una experiencia en merece la pena vivir.

MIsa Gospel

Tras un paseo por el pintoresco barrio de Harlem nos dirigimos ya a Central park. última parada de este viaje…

Harlem

Central Park es un oasis urbano ubicado en el corazón de Manhattan. Este icónico parque abarca aproximadamente 3.41 kilómetros cuadrados de exuberante vegetación, lagos, prados y numerosas atracciones. Es un lugar muy querido por los neoyorquinos y visitantes, ofreciendo una variedad de actividades durante todo el año. Podemos disfrutar de paseos en bote por el lago Jacqueline Kennedy Onassis, explorar los senderos serpenteantes, hacer un picnic en el Sheep Meadow, admirar las esculturas al aire libre, como «Alice en el País de las Maravillas«, y visitar el Zoológico de Central Park (nos volvimos un poco locos para encontrarlo). Además, el parque alberga lugares emblemáticos como el Bow Bridge, Bethesda Terrace, el Great Lawn y el Conservatory Garden, cada uno con su propia belleza y encanto. Central Park es un escape tranquilo del bullicio de la ciudad y un lugar donde los neoyorquinos pueden relajarse, hacer ejercicio y conectarse con la naturaleza en medio del bullicio de Manhattan. Es verdaderamente el pulmón verde de la Gran Manzana.

Nuestra familia numerosa en Central Park

Llegamos al final de este inolvidable viaje. Nuestra sensación es la de estar dentro de una película constantemente. Mires hacia donde mires todo es fotografiable.
El esfuerzo sin duda merece la pena, Nueva York no decepciona a nadie…

(Visited 313 times, 1 visits today)
Hemos fusionado nuestros más de 20 años de experiencia al frente de Viajemanía, con el hecho de ser familia numerosa y ser apasionados de los viajes. El resultado es masdecuatro.com. Nuestra experiencia viajera al servicio de las familias numerosas.

Uso de cookies

másdecuatro utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies